Las cigarreras de Cádiz. Memoria obrera en tiempos de gentrificación.
El pasado mes de abril del año pasado fueron derribadas las primeras naves de los Depósitos de Tabacalera de Cádiz. Este derribo se enmarca en el proyecto urbanístico ideado para los Depósitos, en los que se ha comenzado a edificar la Torre ABU, un bloque de 20 plantas con apartamentos de lujo de la inmobiliaria sevillana grupo ABU, y donde también se ha proyectado edificar la Ciudad de la Justicia y rehabilitar dos naves para uso cultural y empresarial. Con su demolición perdemos una parte irrecuperable del patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad, y con ella, la posibilidad de plantear un urbanismo donde habite la memoria colectiva. Para entender esta situación es necesario contextualizar el modelo económico que está predominando en la costa de Cádiz: un modelo basado en el turismo de masas, la gentrificación y la especulación urbanística. Sus consecuencias van desde el aumento de hoteles en espacios que pierden su utilidad pública, la imposibilidad de habitar la ciudad por los alquileres desorbitados, unos niveles altos de desempleo, temporalidad y precarización, la pérdida progresiva de población residente, así como el borrado identitario de la ciudad. Una de las manifestaciones de este modelo podemos verla en la utilidad que tendrán los Depósitos, que con su demolición parcial para construir viviendas de lujo, destruyen la memoria e identidad de lucha obrera de la ciudad, en concreto, la de las cigarreras. Pero, ¿quiénes fueron las cigarreras y por qué es importante preservar su memoria?
